Acogida de verano

"Sufrimiento. Vacío. Tristeza. Son algunos de los sentimientos que invadían mi cuerpo. Todo me recordaba a ella. La ropa, la comida, el cielo, las nubes, los animales... Había intentado no pensar en ello, pero esa no era una opción. Sabía perfectamente lo que tenía que ocurrir, pues era lo mismo de todos los años. Pero con el tiempo se hacía más complicado. Tener que dejar marchar a una de las personas que más quería y quiero en este mundo, me rompía por dentro. Tenía que aprender a expresar todo lo que sentía, a transmitir mi rabia contra el mundo. Pero aquel día no podía. Primero tenía que recordar todo lo que habíamos vivido juntas mi hermana y yo."

Estas son las palabras que mi hija de 12 años escribió después de dejar a nuestra niña de acogida en el aeropuerto, de vuelta a Ghana. Quedaban diez largos meses por delante, diez meses en los que la íbamos a echar mucho de menos. Esta era nuestra quinta despedida.

Desde Sunrise África tenemos un Plan de acogida Temporal en verano. Los niños pasan con nosotros desde el 20 de Julio hasta el 4 de Septiembre, aproximadamente. Somos las familias quienes nos hacemos cargo de los gastos que suponen el viaje,  toda la documentación necesaria y su estancia con nosotros.  

Comparten nuestras vidas, nuestros amigos, nuestros deberes, nuestras alegrías y nuestras penas. Conocen otra vida, otra manera de pensar, se abren al mundo y el mundo se abre para ellos. Aprenden a decidir, a relacionarse, a que todos somos diferentes y a la vez iguales y que eso enriquece, que nos hace mejores. Ven que las cosas cuestan, pero que merece la pena intentarlo; que aunque estemos lejos, muchos pensamos en ellos y estamos encantados de ayudarles a superarse. Les damos cariño y les enseñamos que mostrar sus sentimientos es maravilloso, que es bueno expresar lo que uno siente.
A cambio ellos nos lo dan todo, con recelo al principio, pero con libertad después. Nos convertimos en su referencia y en parte de su familia. Y nosotros, con ellos crecemos como personas, nos enriquecen el alma, nos hacen “más”.

En mi casa el verano no sería lo mismo sin ella, es mas, nuestra vida ya no sería igual sin ellos”.
Cecilia