Historia

SUNRISE AFRICA es una micro-ONG que nace en Febrero de 2007 tras la experiencia de Maria Jose Soto Cebollero como voluntaria en un orfanato sito en Tutu, región de Akwapim, Ghana. Maria Jose estuvo trabajando como voluntaria durante varios meses en dicho orfanato viéndose confrontada con la acuciante escasez de medios económicos y la imposibilidad del orfanato de costear, no solo la alimentación básica, sino cualquier otra necesidad primaria de los niños que había acogido. Tras su larga estancia en Ghana, Maria Jose creo la ONG SUNRISE AFRICA, que nació con el objetivo de financiar la labor del orfanato en el que había trabajado como voluntaria.
Desde el año 2007, SUNRISE AFRICA ha aprendido mucho sobre como se puede optimizar la ayuda a los 32 niños de cuyo futuro se ha responsabilizado. En sus inicios, la actividad de Sunrise se centró en buscar financiación para cubrir los costes del orfanato; pero desde el año 2010 la forma de ayudar de Sunrise ha dado un giro radical. Este cambio de debió a que, después de varios años asegurando la financiación continuada del orfanato Trinity, Sunrise constató que el mantenimiento del orfanato estaba ocasionando costes y gastos que no revertían directamente en el bienestar de los niños y de los que parecían estar aprovechándose quienes localmente gestionaban dicho orfanato. Confrontada con esta situación, Sunrise decidió poner fin a la financiación directa del orfanato.
Pero una cosa era el orfanato como institución, y otra bien distinta los niños que habían encontrado un hogar en el orfanato, a los que Sunrise no podía dejar desamparados. Para ello, Sunrise ideó un sistema que permite que todos los fondos recaudados sean directamente destinados e invertidos en el porvenir de esos niños sin que por medio haya ninguna institución local o intermediario, que pueda intentar sacar provecho de estos fondos. Para ello, Sunrise encontró plazas en colegios locales, que son a su vez internados. Desde entonces, los 32 niños de Sunrise cursan sus estudios en un total de 16 colegios – internados, todos ellos relativamente cercanos a la capital, Accra. Con estos colegios-internados, que son pagados directamente por Sunrise, los niños de Sunrise tienen garantizada su alimentación y educación.

Para supervisar el funcionamiento de todo ello y asegurar en el día a día el buen desarrollo de estos niños, Sunrise ha contratado localmente a una trabajadora social ghanesa, Awo Boatema Abogaye. Awo es una trabajadora social titulada que sabe perfectamente como debe relacionarse con las instituciones sociales locales y directores de los colegios y como debe tratar tanto a los niños como a sus familias. El detalle de las actividades de Awo se pueden ver en "Cómo funciona la ONG?"

Una de las labores más arduas y difíciles de Sunrise ha consistido en investigar, en estrecha colaboración con el Ministerio de Asuntos Sociales local el pasado de estos niños. Necesitábamos saber si estos niños eran realmente huérfanos y conocer las causas por las cuales habían sido abandonados por sus familias. Hoy sabemos que en la inmensa mayoría de los casos, el abandono se produjo no porque no existiera familia (pues en mucho casos existe una familia por lo menos en el sentido extenso de la palabra) sino por la imposibilidad de la misma, de mantener a sus miembros más débiles. Desde Sunrise entendemos que siempre que sea posible es esencial que nuestros niños conozcan sus raíces familiares y que, cuando no existan razones de peso que lo impidan, mantengan y cultiven un vínculo con sus familias. Por ello, conociendo el historial familiar de cada uno de nuestros niños, hemos establecido un regimen de visitas de los niños a sus familias (para aquellos que las tienen, que son la gran mayoría). Nuestros niños visitan y, siempre que sea posible, pasan incluso las épocas vacacionales con sus familiares. Cuando llevamos a nuestros niños a ver a sus familiares nos aseguramos también de que durante el periodo que pasen con ellas, tanto los niños como sus familiares, tengan garantizado un sustento económico mínimo.

El objetivo de Sunrise es lograr que estos 32 niños y niñas se labren un futuro digno y que no sean ellos los que el día de mañana se vean abocados a tener que abandonar a sus hijos, por no estar en disposición de ofrecerles una vida digna. Conocemos a cada uno de estos niños, conocemos su pasado y sabemos lo mucho que han sufrido. Estos niños nos han demostrado que son valientes y muy capaces y es por ello que estamos absolutamente convencidos de que sabrán aprovechar la oportunidad que desde Sunrise les estamos dando y que con nuestra ayuda cada uno de ellos podrá labrarse una vida digna y un futuro esperanzador.

Somos una ONG muy pequeña y tenemos una meta clara y limitada y por ello no nos planteamos aumentar el número de niños de cuyo futuro nos responsabilizamos. Actualmente somos nueve personas las que desde Madrid, Bilbao y Tarragona gestionamos esta ONG; cada uno según sus particularidades cualidades y conocimientos, lógicamente de forma absolutamente gratuita y compaginándolo con nuestros respectivos trabajos. Somos, además, muy conscientes de lo difícil que resulta recaudar fondos para este tipo de obras, y mas aun en tiempos de crisis. Por ello, no pretendemos crecer sino llevar a buen fin nuestra labor con estos niños con los que nos hemos comprometido. Cuando nuestros 32 niños, que nacieron sin ninguna esperanza de futuro, se hayan convertido en 32 adultos educados, responsables y con una profesión digna, Sunrise habrá, gracias al apoyo de todos vosotros, alcanzado su meta.